Medicina donde el cuerpo tiene la oportunidad de curarse a sí mismo.

Kambô

Duración de la Sesión

En la sesión de Kambô experimentará una reacción rápida en su Sistema Nervioso (simpático y parasimpático).

  • Beber dos litros de agua antes de la sesión.
  • Estar con vestimenta cómoda.

Durante la limpieza podrá experimentar sudor y vómito.

La sesión dura entre 30 minutos a 1 hora.

La parte intensa tiene una duración entre 5 a 30 minutos y una vez concluido podrá continuar con sus actividades libremente.

Obtendrá beneficios anti-inflamatorios, capacidad para destruir los microbios y los virus y para sanar infecciones.

Con el Kambô se despiertan los órganos del cuerpo, el sistema endocrino, y los sistemas de defensa volviendo a su equilibrio natural.

Con Medicina Kambô existe la oportunidad de despertar el cuerpo en su potencia natural. Las personas que reciben regularmente esta “vacuna” no se enferman y tienen mucha energía. Restableciendo el equilibrio natural se evita la aparición de dolencias inducidas por diferentes virus. Incluso el cáncer no tiene la oportunidad de crecer, en algunos casos.

Ocurren cambios en los campos físicos, energético, espiritual y emocional del paciente, la sensación es de limpieza, liviandad, tranquilidad, bienestar, paz interior y profundización de la conciencia.

El trabajo con el Kambô viene obteniendo buenos resultados en el tratamiento de personas con Inmunidad baja, Dolores e Inflamaciones en general, Cansancio, Tendinitis, Dolor de cabeza, Asma, Rinitis, Alergias, Úlceras, Diabetes, Estreñimiento, problemas de Presión Arterial y Circulatorios, Colesterol alto, Cirrosis, Stress, Irregularidad Menstrual, Reducción de libido, Depresión, Crisis de pánico, Dependencias (Drogas, Alcohol, Tabaco, etc), entre otros.

El Kambo nos da la energía que normalmente no tenemos pero que necesitamos  para nuestro camino espiritual.

El Kambô es una medicina de fuego. Cuando se combina con el agua que se bebe antes del tratamiento, una transformación alquímica ocurre y las toxinas viejas se liberan a través del vómito o la defecación.